Iztapalapa, Ciudad de México. - Gaby ‘N’, una enfermera, enfrenta serias implicaciones legales tras atropellar y arrastrar a Roberto Hernández, un repartidor de 52 años, en un cruce de alta circulación. El incidente ocurrió cuando la conductora no detuvo su marcha, arrastrando al motociclista por casi dos kilómetros.
Las cámaras de seguridad captaron el momento del impacto, lo que generó una gran atención pública y debate en redes sociales. Tras el accidente, Gaby ‘N’ se dio a la fuga, abandonando su vehículo en Ciudad Nezahualcóyotl. Esto complicó su defensa, ya que su omisión de auxilio y el intento de ocultar pruebas podrían calificar el hecho como homicidio.
Aunque al principio su defensa podría alegar un hecho de tránsito culposo, las circunstancias del caso podrían inclinar la balanza hacia un homicidio calificado. En la Ciudad de México, este delito podría conllevar penas de 20 a 50 años, dependiendo de las agravantes demostradas en el juicio.
El eje del caso radica en determinar si Gaby ‘N’ era consciente del impacto y si continuó su marcha sabiendo que la víctima estaba aún debajo de su vehículo. Si se logran probar agravantes, la pena podría oscilar entre 30 y 45 años de prisión. Un eventual cambio a homicidio culposo entraría en juego, pero se considera jurídicamente complicado dadas las evidencias recabadas.
El proceso judicial avanza con atención mediática, lo que podría influir en la decisión del juez y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.