La Habana, Cuba. - El Gobierno de Cuba expresó su determinación para enfrentar las sanciones impuestas por Estados Unidos, asegurando que la decisión ante esta presión económica es "patria o muerte". La afirmación se enmarca dentro de un contexto de creciente tensión entre ambos países, en especial tras la reciente orden ejecutiva de la Casa Blanca.
En un comunicado emitido el viernes, las autoridades cubanas subrayaron que Washington "se confunde" al creer que la presión económica logrará doblegar al país caribeño. Se enfatizó la disposición de Cuba a mantener un diálogo con Estados Unidos, pero excluyendo cualquier injerencia en los asuntos internos de la isla.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, también hizo declaraciones contundentes, catalogando las acciones de EE.UU. como "fascistas y criminales". La crítica se centra en la justificación estadounidense de declarar una "emergencia nacional" debido a supuestas amenazas a su seguridad, relacionando a Cuba con actores no deseados como Rusia y grupos de espionaje.
Cuba enfrenta un déficit crónico de combustible, con una necesidad diaria de aproximadamente 110.000 barriles, de los cuales solo 40.000 provienen de producción nacional. La isla ha visto una reducción significativa de las exportaciones de su principal proveedor, Venezuela, lo que agrava su situación económica y provoca apagones diarios.
Ante este panorama, el Gobierno reafirma su resistencia y compromiso con la soberanía nacional, posicionándose firmemente contra las estrategias de presión de Estados Unidos. La situación se espera que evolucione en un contexto de desafíos económicos en la isla y posibles nuevas tensiones diplomáticas.