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La guerra en Ucrania y su impacto en la inflación de América Latina

La guerra en Ucrania afecta la inflación y la economía de América Latina, alterando precios de alimentos y energía.

La invasión rusa ha alterado la economía latinoamericana, elevando precios y presionando la recuperación post-COVID.
Camilo A. CastilloSubeditor Internacional / Foto: Especial

Bogotá, Colombia. - La guerra en Ucrania, iniciada el 24 de febrero de 2022, tuvo repercusiones inesperadas en América Latina, impactando significativamente la inflación y el costo de vida en la región. Los efectos del conflicto se sintieron a miles de kilómetros, alterando el precio del pan en la capital colombiana y el costo de los fertilizantes en el Cono Sur.

En semanas, la invasión transformó un contexto de recuperación post-pandemia en un nuevo desafío económico. Rusia y Ucrania son proveedores clave de alimentos y energía, y el bloqueo de los puertos ucranianos junto a las sanciones a Moscú provocaron un incremento drástico en los precios internacionales de insumos vitales como el trigo, el maíz y el aceite de girasol.

Informes del Banco Mundial indican que la inflación en América Latina escaló a cerca del 9.5 % en julio de 2022, contrastando con cifras de alrededor de 2.6 % a fines de 2020. Las poblaciones más vulnerables fueron las más afectadas por el aumento en los precios de los alimentos, interrumpiendo su recuperación económica y deteriorando niveles de vida ya precarios.

Los expertos advierten que el impacto de la guerra ha sido desigual en la región. Los países exportadores de energía, como Colombia y Ecuador, se beneficiaron de un alza en los precios del petróleo, mientras que las naciones importadoras enfrentaron un aumento significativo en sus costos de operación. El reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señala que la dependencia de fertilizantes de Rusia exacerbó la crisis agrícola.

A medida que la situación se desarrolla, se observa que los países con más reservas de fertilizantes están buscando alternativas para mitigar el impacto. Sin embargo, el panorama se complica por la influencia de decisiones internacionales, como los aranceles de Estados Unidos. Esto genera un entorno de incertidumbre donde el reajuste de políticas se vuelve crucial para la estabilidad económica de la región.

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