Durango, Durango. - La ganadería nacional enfrenta una crisis importante debido a la presencia del gusano barrenador del ganado, lo que ha frenado las exportaciones a Estados Unidos y genera incertidumbre en el sector ganadero. A pesar de que Durango se mantiene libre de esta plaga, los brotes en estados vecinos han encendido las alarmas en la región.
Recientemente, se han detectado casos en estados como Tamaulipas, San Luis Potosí y el Estado de México. En particular, un brote endémico confirmado en un becerro en Tamaulipas ha llevado a un incremento en las medidas sanitarias. Estas circunstancias rompen los protocolos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que exige una franja de seguridad que complica el comercio.
Rogelio Soto Ochoa, presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango, enfatiza que la crisis actual es consecuencia de deficiencias en los controles sanitarios. Los productores están lidiando con pérdidas económicas significativas debido a la caída en el valor del ganado y al aumento de costos de mantenimiento, lo que afecta a estados como Durango que dependen de las exportaciones.
El dirigente ganadero explicó que las soluciones no llegarán de manera inmediata. Los programas de control biológico, como la liberación de moscas estériles, podrían tomar tiempo en mostrar resultados, lo que mantiene al sector en estado de alerta. Existen exigencias para implementar medidas sanitarias efectivas que salvaguarden la ganadería de la región.
La situación en Durango es delicada, y aunque se está tomando precaución, el riesgo persiste. En el municipio de El Mezquital, se han eliminado medidas de control que antes estaban en vigor, lo cual ha generado malestar entre los ganaderos y preocupa a las autoridades que supervisan la salud animal.