Núremberg, Alemania. - Haas F1 marca un nuevo comienzo en 2026, buscando por primera vez en su historia competir seriamente por podios en la Fórmula 1. Con el renovado monoplaza VF-26 y la continuidad de Esteban Ocon y Oliver Bearman, la escudería se enfrenta a un importante cambio de reglamento.
El VF-26 se ha presentado virtualmente, con un diseño rojo y blanco que refleja su alianza con Toyota Gazoo Racing, que regresa a la Fórmula 1 tras abandonar la categoría al finalizar 2009. Este coche, que aún no ha sido visto en pista con todas sus especificaciones, incorpora cambios significativos en aerodinámica y se aleja del efecto suelo predominante en años anteriores.
Haas F1 espera que este ciclo marque la diferencia, ya que nunca ha logrado un podio en sus 184 carreras. Sus actuaciones más destacadas han sido el cuarto lugar de Romain Grosjean en 2018 y el de Bearman en 2025. El objetivo ahora es transformar esos resultados puntuales en actuaciones consistentes que lleven al equipo hacia los primeros lugares.
La llegada de Toyota como socio clave implica un respaldo técnico importante y un cambio en la percepción del equipo, antes considerado una estructura pequeña. Aun así, el equipo mantendrá el uso del túnel de viento de Ferrari, mientras busca desarrollar su propio simulador en Banbury, lo que muestra un intento de ganar independencia.
Esteban Ocon aportará su experiencia en este nuevo-leon-retraso-2027/">nuevo reto, consciente de que el rendimiento del equipo dependerá de la adaptación a los nuevos reglamentos. Por su parte, Oliver Bearman deberá consolidar su prometedor talento y demostrar que puede ser un piloto fiable. La temporada 2026 representará un gran desafío, pero también una oportunidad para ambos pilotos y para Haas F1 a fin de sorprender a sus competidores.