Salamanca, España. - El juicio por el crimen machista de Rosario Martín Chamorro, conocida como Charo, comenzó en la Audiencia Provincial de Salamanca con una jornada cargada de emociones y tensiones. Familias de la víctima mostraron su dolor mientras el acusado aplazó su declaración hasta el final del proceso.
La sesión inició por la mañana con la constitución del jurado, integrado por cinco mujeres y cuatro hombres. Desde el comienzo, el ambiente se vio afectado por ruidos provenientes de manifestaciones cercanas, lo cual dificultó la concentración en el tribunal. A su llegada, el acusado enfrentó gritos e insultos de familiares de Charo, evidenciando la carga emocional del momento.
Durante la jornada, el padre y el hermano de Charo ofrecieron testimonios conmovedores. El padre, visiblemente nervioso, indicó que la relación de pareja de su hija tenía problemas y que las discusiones eran recurrentes. Sin embargo, aclaró que nunca presenció lesiones físicas en ella. El hermano, a su turno, no pudo contener las lágrimas y mencionó que la situación de violencia era predecible, sugiriendo que su hermana durmiera con él la noche del crimen.
El acusado no testificó en esta primera sesión, optando por declarar al final del juicio, que se extenderá a lo largo de la semana. La Fiscalía ha solicitado una pena de 21 años de prisión por asesinato con alevosía, considerando las agravantes de género y parentesco, además de la atenuante de confesión. Este proceso se prevé complejo, tanto por su alto contenido emocional como por las dificultades logísticas durante las audiencias.
El juicio avanza en un ambiente de tensión y expectativas, donde cada testimonio de la familia contribuye a visibilizar la crudeza de la violencia de género en la sociedad actual.