Alliston, Ontario. - Honda ha decidido suspender indefinidamente su proyecto de 15.000 millones de dólares canadienses, equivalente a 11.000 millones de USD, para la construcción de plantas de vehículos eléctricos y baterías en Canadá. La decisión se atribuye a la caída en la demanda de vehículos eléctricos y la eliminación de incentivos federales en EE. UU., así como las tensiones arancelarias entre EE. UU. y Canadá.
Este proyecto, previsto para ser el pilar de la electrificación en América del Norte, había sido anunciado en 2024 como parte del plan industrial de Honda. Sin embargo, los datos recientes de ventas en EE. UU. muestran un crecimiento mucho más lento del esperado en el mercado de vehículos eléctricos. La eliminación del incentivo fiscal de 7.500 dólares ha desencadenado un enfriamiento abrupto en la demanda.
Honda ya había empezado a reducir su gama eléctrica con la cancelación de varios modelos, evidenciando un cambio estratégico hacia híbridos como la solución más viable a corto plazo. Este cambio refleja una adaptación al nuevo entorno de mercado, donde los híbridos parecen ser la única opción rentable.
El impacto de esta decisión es significativo para la industria automotriz canadiense, que había centrado sus esfuerzos en Honda para mantener el empleo en Ontario. Con el gobierno canadiense ofreciendo incentivos para captar estas inversiones, la paralización del proyecto deja a la región sin un plan industrial clave. La ministra de Industria canadiense, Melanie Joly, ha señalado la presión sobre los fabricantes debido a los aranceles y las políticas cambiantes.
La decisión de Honda pone de relieve un panorama normativo inestable y sus implicaciones a largo plazo. El futuro de la inversión en electrificación dependerá en gran medida de las políticas gubernamentales en EE. UU. y Canadá. El anuncio de resultados de Honda en agosto de 2026 será un momento clave para evaluar su estrategia en el mercado de vehículos eléctricos.