São Paulo, Brasil. - Los niveles récord de impagos en Brasil generan preocupación sobre el impacto en las ganancias de bancos y fintechs. La morosidad entre los prestatarios ha aumentado, lo que afecta las proyecciones de crecimiento del crédito en el país.
El banco central de Brasil recortó su tasa de interés Selic al 14,75%, el nivel más bajo en dos décadas. Sin embargo, presiones externas, como el aumento de precios del petróleo debido a la guerra en Irán, sugieren que los recortes futuros serán lentos. Esto podría dejar a muchos prestatarios atrapados con deudas que no pueden pagar.
Thiago Batista, de UBS BB Investment Bank, indica que se observan tendencias desfavorables en los resultados bancarios, con una economía más lenta ejerciendo presión sobre las empresas y particulares. Se estima que el crecimiento de los préstamos se desacelerará al 9% este año, en comparación con el 10.3% del anterior.
Datos de Serasa Experian revelan que en febrero, cerca de 81.7 millones de brasileños enfrentaron retrasos en sus deudas. Al inicio del año, las familias deben afrontar pagos de impuestos y otros gastos, lo que agrava la situación. Las grandes corporaciones también enfrentan dificultades, con un registro de 8.9 millones de empresas con deudas pendientes en 2025.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha solicitado al Ministerio de Hacienda un análisis de la situación crediticia del país. A pesar del aumento de la morosidad, el banco central señala que los inversionistas que compran bonos en los mercados de capitales asumirán parte de las consecuencias de los impagos.