Pisté, Yucatán. - La comisaría de Pisté enfrenta un aumento alarmante en el número de robos a ranchos y parcelas, lo que ha llevado a productores y ejidatarios a expresar su preocupación por la falta de respuesta de las autoridades locales. Esta situación ha generado un clima de inseguridad que afecta la actividad económica de la región.
Los robos, que ocurren principalmente durante las noches, han dejado a los pobladores en un constante estado de alerta. Los delincuentes aprovechan la mínima presencia de la policía para llevarse herramientas de trabajo, equipos de riego y productos de la cosecha, lo que ha llevado a un llamado urgente por mayor vigilancia. La población denuncia que los recorridos de la Policía Municipal son insuficientes para garantizar la seguridad en las zonas rurales.
Fidel, un productor local, comentó que la situación no es nueva, pero en meses recientes ha empeorado. A pesar de los constantes reportes a las autoridades, estas solo acuden a levantar actas sin tomar acciones efectivas para prevenir los delitos. "Hemos avisado y no pasa nada. Uno trabaja duro para mantener la parcela y pierdes todo de la noche a la mañana", expresó con indignación.
Los ejidatarios han comenzado a tomar medidas por su cuenta, invirtiendo en cercas y candados para proteger sus propiedades. Sin embargo, estas acciones resultan insuficientes ante la creciente ola de robos. La comunidad ha hecho un llamado a la Dirección de Seguridad Pública Municipal para que implemente más rondines y establezca puntos de vigilancia en las áreas afectadas.
Los habitantes de Pisté han expresado su descontento con el Ayuntamiento, al considerar que no se han implementado estrategias adecuadas para proteger al sector agrícola, una de las principales actividades económicas de la región. Advirtieron que si la situación no se atiende, la inconformidad social podría aumentar, afectando tanto la economía como la paz emocional de los pobladores.