Tijuana, México. - A pocos días del inicio de la Copa del Mundo 2026, la selección de Irán se enfrenta a severas restricciones de ingreso a Estados Unidos, complicando su participación en el torneo. Las medidas migratorias impuestas por el gobierno estadounidense están generando una crisis diplomática.
El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. ha confirmado que la delegación iraní solo podrá ingresar al país un día antes de sus partidos y deberá salir inmediatamente después. Esta decisión está relacionada con la situación diplomática entre ambos países, así como con la reputación de Irán en cuestiones de seguridad internacional.
Mientras tanto, el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan fue rechazado en su intento de ingresar a EE.UU., lo cual añade un elemento de controversia al evento. Artan, un destacado árbitro reconocido por la Confederación Africana de Fútbol, no pudo entrar a territorio estadounidense debido a “problemas en la verificación de antecedentes".
La selección lleva actualmente su preparación en Tijuana, México, antes de sus partidos contra Nueva Zelanda y Bélgica. El equipo de 31 jugadores cuenta con visados, pero el personal técnico enfrenta complicaciones debido a sospechas sobre sus identidades y vínculos con el gobierno iraní. Esto ha llevado al embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, a pedir la intervención de la FIFA.
Las restricciones y el contexto complejo subrayan un ambiente tenso para el equipo iraní en un evento que debería ser una celebración deportiva. La solicitud de Pasandideh busca asegurar que su selección compita en igualdad de condiciones, enfatizando que las limitaciones afectan no solo la logística, sino también la equidad en el deporte.