Trenton, Nueva Jersey, EU. - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que el nuevo gobierno de Irán ha solicitado formalmente un cese al fuego en respuesta a la ofensiva militar estadounidense. Trump, a través de su red social Truth Social, condicionó cualquier pausa en los ataques a la reapertura total y segura del estrecho de Ormuz, crucial para el comercio energético.
La administración Trump ha reconocido un cambio en la postura de Teherán, describiendo al actual presidente iraní como menos radical que sus predecesores. Sin embargo, la presión militar no ha disminuido, ya que la administración enfatiza su compromiso de mantener libre el estrecho de Ormuz, un punto vital para el tráfico de petróleo mundial.
Trump advirtió que considerarán la petición de tregua únicamente cuando el estrecho esté abierto y despejado. Aclaró que, sin el cumplimiento de esta condición, las fuerzas armadas estadounidenses llevarán a cabo una ofensiva continua contra objetivos en Irán, dejando claro que la situación permanece tensa.
El estrecho de Ormuz, a través del cual transita aproximadamente el 20% del petróleo global, ha sido un foco de conflicto. La condición impuesta por Trump sugiere que Estados Unidos no aceptará una tregua simbólica sin garantías operativas claras sobre la seguridad del tránsito marítimo de hidrocarburos.
Por el momento, el Pentágono no ha indicado cambios en la estrategia militar en la región ni en el despliegue naval. La comunidad internacional observa el desarrollo con cautela, considerando este intercambio como un primer indicio de posibles negociaciones entre el nuevo régimen iraní y la administración de Trump tras un periodo de confrontación directa.