Mérida, Yucatán. - El Gobierno del Estado de Yucatán ha decidido recortar en más del 53% el presupuesto del Instituto de Vivienda del Estado de Yucatán (IVEY) para 2026, reduciendo los fondos de 670 a 314 millones de pesos. Esta medida pone en riesgo el acceso a vivienda digna para más de 98 mil familias con rezago habitacional.
El recorte se produce en medio de una crisis habitacional significativa, con datos oficiales que revelan una situación crítica en la que muchos hogares carecen de condiciones adecuadas de vivienda. Este dinero se utilizaba previamente para mejoras en viviendas existentes y construcción de nuevas, afectando así tanto el mejoramiento como la creación de nuevas casas.
Durante el año 2025, el IVEY tuvo un papel activo gracias a un presupuesto más robusto, aunque la mayoría de sus esfuerzos se concentraron en mejoras en lugar de nuevas construcciones. De acuerdo con el programa "Construyendo Bienestar", se construyeron 884 cuartos en 32 municipios, pero la necesidad va mucho más allá de estas cifras. Para 2025, en el programa "Vivienda para el Bienestar," solo se proyectaron 2,500 casas nuevas, insuficientes ante el elevado rezago.
Con la reducción a 314 millones para 2026, el IVEY se enfrenta a decisiones difíciles: reducir proyectos, cancelar términos de construcción o limitar su alcance territorial. Cada peso que se recorta afecta directamente a las comunidades que dependen del apoyo estatal para acceder a una vivienda digna. Además, la falta de transparencia en la adjudicación de contratos ha generado sospechas sobre la concentración de recursos en un pequeño grupo de constructoras.
La situación se complica aún más debido a la opacidad en la gestión del IVEY, dirigido por Felipe Cervera Hernández. A pesar de la implementación de diversas licitaciones, no hay un registro accesible de las empresas beneficiadas, lo que fomenta un clima de desconfianza en la distribución de recursos públicos para vivienda.