Ciudad de México. - La reforma laboral en desarrollo propone reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, generando interrogantes sobre el futuro de los días feriados en el país. A medida que avanza el proceso legislativo, los trabajadores buscan claridad sobre cómo afectará a sus descansos.
El titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Baruch Bolaños López, afirmó que los derechos laborales actuales no se modificarán. La reducción de la jornada no alterará los días de asueto establecidos en la Ley Federal del Trabajo (LFT), lo que significa que los días de descanso obligatorio seguirán vigentes.
Según el artículo 75 de la LFT, si una persona trabaja durante un día de descanso obligatorio, tendrá derecho a un pago triple. Este consiste en el salario del día festivo y un salario doble adicional por laborar en esa fecha. La reforma de 40 horas no cambiará esta disposición, garantizando que quienes trabajen en días feriados recibirán la compensación adecuada.
El aspecto central del cambio es la reducción de la jornada de 48 a 40 horas semanales, permitiendo así dos días de descanso por cada cinco trabajados. La propuesta busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores sin afectar derechos como vacaciones, aguinaldo o días festivos.
El Senado ya aprobó esta reforma, pero el proceso legislativo debe completarse para su oficialización. La implementación oficial se espera para el 1 de enero de 2027. La intención es clara: la jornada de 40 horas busca generar beneficios sin perjudicar los derechos laborales existentes.