Jerusalén, Israel. - La Lanza Sagrada, que según la tradición atravesó el costado de Jesucristo, es un símbolo significativo en el cristianismo. Longino, un centurión romano, es conocido por su papel en este evento crucial durante la crucifixión.
La crucifixión de N.S. Jesucristo ocurrió en el Gólgota, donde fue ejecutado junto a dos ladrones. La lanza, conocida como "Lanza Longinos", fue usada para confirmar la muerte de Jesús al brotar sangre y agua, un milagro que también sanó la vista de Longino, quien luego se convirtió al cristianismo.
Durante la Pasión, Jesús enfrentó sufrimientos extremos, incluyendo latigazos que resultaron en heridas severas. La Última Cena y el Via Crucis son momentos centrales de este relato, que culminan en un acto de redención y sacrificio.
Longino es venerado como santo, y su festividad se celebra el 16 de octubre. La sangre y el agua que fluyeron de Cristo representan el Bautizo y la Comunión, dos de los siete Sacramentos esenciales en la fe católica.
Existen tres lugares que afirman poseer la verdadera Lanza Sagrada: el Vaticano, donde se ubica un monumento a San Longino; una en Viena, conocida como la "Lanza de San Mauricio"; y otra en Armenia, un país pionero en adoptar el cristianismo.