León, Guanajuato. - En medio de la bulliciosa Feria de León, la voz de Víctor Castillo, conocido como Quijano, destaca entre música y risas. Con más de 30 años de experiencia, su talento en el barateo lo ha convertido en un referente del evento. Su carisma y habilidad para atraer a las multitudes son parte esencial de su éxito.
Desde la edad de ocho años, Quijano se introdujo en el mundo de las ferias, inspirado por su hermano Juan Carlos Castillo. Su trayectoria comenzó en Papantla, Veracruz, y ahora atraviesa diversas ciudades del país. En la Feria de León, ha creado un vínculo especial con el público que reconoce su voz y presencia después de más de dos décadas.
El oficio de gritón no es sencillo. Las jornadas pueden extenderse hasta seis horas, comenzando desde las 6 de la mañana. Quijano aclara que no hay escuela para aprender esta labor; se trata de escuchar y practicar. Además, su técnica evita el desgaste vocal gracias a un aparato que funciona como micrófono.
La destreza en el manejo de artículos frágiles y la capacidad de equilibrar su voz en el caos de la feria son algunas de las habilidades que domina. Aunque los accidentes pueden ocurrir, Quijano lo considera parte del aprendizaje. A lo largo de su carrera, ha descubierto que la actitud es clave. "Se trata de siempre estar contento y agradecer", afirma.
Originario de Ocampo, Michoacán, Quijano ha hecho del barateo su forma de vida. Si obtiene la licencia, planea regresar a la Feria de León el próximo año, continuando con su misión de entretener y vender. Para él, cada feria es una oportunidad para compartir su pasión y conectar con la gente.