Vaticano, Ciudad del Vaticano. - León XIV, el actual Papa, ha adoptado un estilo de liderazgo que refleja su personalidad práctica y curiosa. Con un Apple Watch de 2018 en su muñeca y una app para aprender alemán, combina su función pastoral con actividades cotidianas que lo conectan con su familia y amigos.
A pesar de las tensiones logísticas ocasionadas por los retrasos en la construcción de su residencia oficial, León XIV mantiene la calma. Tras su elección papal hace nueve meses, ha experimentado un aumento en sus responsabilidades, lo que hace que su antiguo apartamento se sienta cada vez más como una jaula. Su refugio en Castel Gandolfo le brinda un espacio para descansar y hacer ejercicio, factores esenciales para su bienestar.
Dentro de sus rutinas, el Papa se involucra en tareas domésticas; desde preparar bocadillos hasta arreglar figuras con pegamento. Además, disfruta de comidas simples y de compartir almuerzos con los agustinos responsables de la basílica de San Pedro. Durante el cónclave, mostró su interés culinario al probar mantequilla de cacahuete estadounidense junto a su colega Timothy Dolan, revelando su gusto por la pizza de pepperoni y ciertos dulces típicos de su país.
En su tiempo libre, León XIV es amante del tenis y ha mantenido interés en seguir este deporte. Se reunió con el tenista italiano Jannik Sinner en sus primeras semanas como Papa. Aunque prefiere no divulga su equipo de fútbol, ha sido visto siguiendo partidos de béisbol y fútbol, mostrando una inclinación por las experiencias deportivas.
La vida del Papa también incluye tiempo para la lectura y el cine. Reconocido por disfrutar de dramas familiares y thrillers judiciales, se interesó en transmitir su forma de ver la vida a través del libro 'La práctica de la presencia de Dios'. Así, León XIV combina su rol espiritual con intereses que lo acercan a la cotidianidad de la gente.