Ribas de Sil, Galicia. - El incendio forestal, declarado el sábado, continúa activo este lunes, habiendo arrasado aproximadamente 180 hectáreas según las estimaciones más recientes de la Consellería do Medio Rural. Aunque la situación sigue siendo crítica, se observan mejoras en las condiciones de extinción.
El Concello ha reportado que la reducción de temperaturas y la falta de viento durante la noche han facilitado las labores de extinción. El alcalde, Roberto Castro, expresó su confianza en que los equipos de emergencia podrían estabilizar el incendio en las próximas horas, tras una noche relativamente tranquila.
Los esfuerzos de extinción se han concentrado en las áreas más afectadas, especialmente en la zona de San Pedro, donde se temió que el fuego alcanzara una aldea habitada por alrededor de 50 vecinos. Sin embargo, las llamas se mantuvieron alejadas, lo que ha permitido que no haya peligro inmediato para los habitantes de la zona.
El trabajo de extinción incluye la participación de múltiples recursos, destacando la movilización de 7 técnicos y 30 agentes, además de 41 brigadas, 31 motobombas, 4 excavadoras, 9 helicópteros y 8 aviones. A pesar de la gravedad de este incendio, otros fuegos en Galicia, como el de Vimianzo y Laxe, han sido dados por controlados tras afectar unas 220 hectáreas.
Las autoridades continúan monitoreando la situación, con la circulación de trenes en la zona restablecida luego de ser interrumpida el domingo debido al incendio. Se espera que los esfuerzos de extinción progresen en las próximas horas, lo que podría traducirse en un avance hacia la contención definitiva del fuego.