Monterrey, Nuevo León. - Madres buscadoras alzaron la voz durante la marcha del 8 de marzo, compartiendo el dolor por la desaparición de sus seres queridos. Con pancartas y fotografías, expresaron la urgencia de recordar a aquellos que siguen ausentes y la necesidad de que la sociedad no se acostumbre a esta realidad.
Durante la movilización, las participantes dejaron claro que este esfuerzo no es una elección personal, sino una consecuencia de la pérdida. “La búsqueda no es solo para la familia, pero el amor nos obliga a seguir”, comentaron, resaltando que su lucha se origina en el profundo amor por quienes han desaparecido.
Al recordar a los desaparecidos, las madres enfatizaron que su misión es mantener viva la memoria de aquellos que han sido olvidados. “Marchamos para que nuestros seres queridos no sean olvidados. Mientras falte una persona desaparecida, nuestra lucha seguirá”, afirmaron, reiterando su compromiso con la búsqueda.
Una de las participantes, madre de una joven desaparecida hace más de 16 años, compartió su emotiva historia. “Desde entonces mi vida se convirtió en una lucha que jamás imaginé vivir”, recordó, enfatizando que el amor por sus hijos es la fuerza que las impulsa a continuar.
Con fotografías en las manos, las madres buscaron visibilizar que sus hijos no son solo cifras. “Queremos que el mundo sepa que nuestros hijos existen y que no los vamos a olvidar”, expresaron, enviando un mensaje de solidaridad a otras mujeres que enfrentan la misma dolorosa realidad.