Madrid, España. - Las productoras mexicanas Karla Carbajal y Angélica Viornery, fundadoras de Copalitas Films, han marcado un hito en el cine al adoptar una postura audaz. Su enfoque se centra en contar historias verdaderas, impulsando una narrativa consciente y significativa que enfrenta la realidad sin suavizarla.
En la actualidad, están en la fase de posproducción de su primer largometraje, que se realizó en colaboración con una productora italiana. Este proyecto ha sido filmado en siete estados de México, así como en España e Italia, destacando la riqueza cultural y la diversidad de paisajes. Durante su participación en Fitur, anunciaron su próxima invitación a la Berlinale, uno de los festivales de cine más importantes del mundo.
La productora enfrenta el reto de desafiar estigmas, como el uso de la palabra "bruja", que históricamente ha sido utilizada para discriminar a mujeres sabias. Con su hashtag #SOMOSLASBRUJAS, las cineastas buscan redefinir esa narrativa. El cine hecho por mujeres representa una voz que merece ser escuchada y apoyada.
Adicionalmente, la cineasta Mati Covarruvias recibió el premio Excelencia Turística Sostenible por su documental "La bahía de mi vida", que resalta la conexión entre la naturaleza y la experiencia humana. La película fue bien recibida en su premiere en Casa México y se lanzará en Europa a través de Amazon Prime.
El ambiente en Madrid se tornó acogedor para la creatividad mexicana, con espacios que promueven la riqueza cultural del país. Mientras tanto, los desafíos en el ámbito cinematográfico persisten. La pregunta que queda es: ¿cómo apoyará México a sus cineastas y sus historias, especialmente las que provienen de experiencias diversas?