Monterrey, Nuevo León. - Autoridades de México y Estados Unidos están en conversaciones sobre una posible colaboración más estrecha en el combate al fentanilo, que incluye la presencia de tropas estadounidenses en operaciones sobre el terreno. Esta propuesta enfrenta resistencia debido a la enmienda constitucional mexicana que restringe la presencia de soldados extranjeros.
El Departamento de Defensa de EE. UU. ha indicado que está preparado para seguir instrucciones del presidente, mientras que la CIA realiza vuelos de reconocimiento con drones para identificar laboratorios de fentanilo en México. Estos laboratorios son difíciles de detectar, operando frecuentemente en áreas urbanas con equipos rudimentarios, según funcionarios estadounidenses.
Claudia Sheinbaum, Presidenta de México, expresó que no es necesaria la presencia militar estadounidense en el país, insistiendo en la capacidad de las fuerzas locales. La situación se complica, dado que este mes México ha propuesto un mayor intercambio de información y un papel más activo de EE. UU. en centros de mando conjuntos, pero evitando que tropas estadounidenses intervengan físicamente.
Desde finales de 2024, México ha intensificado sus operaciones en Sinaloa, con un enfoque en debilitar al cártel de Sinaloa, principal distribuidor de fentanilo a nivel mundial. El gobierno mexicano afirma que está logrando detenciones significativas y destruyendo laboratorios a un ritmo mayor que en administraciones anteriores, contradiciendo la necesidad de intervención extranjera.
La discusión sobre la cooperación militar es sensible, considerando la historia de intervenciones estadounidenses en México. A pesar de las preocupaciones, funcionarios mexicanos enfatizan la importancia de la inteligencia para avanzar en la lucha contra el narcotráfico.