Culiacán, Sinaloa. - La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, solicitó a Estados Unidos pruebas “irrefutables” en relación con las acusaciones de narcotráfico contra el gobernador Rubén Rocha Moya y otros nueve implicados. Esta petición se da en medio de un clima tenso entre ambos países.
Sheinbaum enfatizó que si la Fiscalía General de México recibe evidencia contundente sobre la participación de Rocha Moya en actividades delictivas, procederá a considerar la solicitud de extradición. La mandataria puso en duda las motivaciones políticas detrás de las acusaciones del Departamento de Justicia estadounidense.
El gobernador Rubén Rocha, quien asumió el cargo en 2021 y es miembro del partido oficialista Morena, ha rechazado las imputaciones. Los antecedentes muestran que ningún gobernador en funciones había sido acusado de narcotráfico hasta ahora, lo que marca un hito en la política mexicana.
La preocupación de los ciudadanos en Sinaloa es palpable, ya que muchos exigen una investigación profunda que arroje luz sobre las conexiones entre funcionarios estatales y el crimen organizado. La mandataria ha sostenido que no protegerá a nadie si los acusados resultan culpables.
Sheinbaum también compartió que ha conversado directamente con Rocha Moya, instando a que si no hay pruebas, no hay razón para temer. Este caso podría tener implicaciones significativas en las relaciones entre México y Estados Unidos y en la seguridad nacional.