Tula, Hidalgo. - La cotización de la mezcla mexicana de exportación ha superado al referencial estadounidense West Texas Intermediate (WTI) al alcanzar 99.2 dólares por barril, en contraste con los 89.9 dólares del WTI. Este fenómeno es notable dado el entorno de disrupciones geopolíticas y cambios en la oferta global.
Tradicionalmente, la mezcla mexicana cotiza con un descuento frente al WTI debido a su mayor densidad y contenido de azufre, que incrementan los costos de refinación. Sin embargo, factores como el cierre del Estrecho de Ormuz, vital para el flujo de crudo, han alterado temporalmente esta dinámica, haciendo que los crudos mexicanos sean más atractivos en los mercados europeos y asiáticos.
La mezcla mexicana se beneficia de la demanda externa, especialmente en Europa y Asia, donde la competencia por barriles disponibles ha impulsado su valor. La escasez de crudos pesados, necesarios para ciertas refinerías complejas, ha elevado aún más su precio, en un mercado fragmentado que refleja diferentes riesgos geopolíticos y de acceso físico.
Mientras tanto, el WTI se mantiene relativamente estable debido a la autosuficiencia de Estados Unidos en producción de petróleo, que ha reducido su dependencia del Golfo Pérsico. Sin embargo, la estrategia del gobierno estadounidense para contener los precios incluye la liberación de reservas estratégicas, lo que a su vez afecta la dinámica del mercado.
La situación actual reitera la fragilidad del mercado petrolero global, donde la mezcla mexicana y el WTI pueden experimentar fluctuaciones drásticas. A medida que continúan las tensiones internacionales, los precios podrían experimentar ajustes que impacten tanto a las finanzas públicas de México como a la inflación global.