Ciudad de México. - La dirigencia nacional de Morena, encabezada por Luisa María Alcalde, está reestructurando su estrategia electoral de cara al 2027. Los gobernadores de los 13 estados que actualmente lidera el partido podrían ver ratificados sus mandatos en las urnas, pero las candidaturas dependerán más de la cúpula del partido que de los gobernadores en funciones.
Este diagnóstico fue presentado durante una reunión en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en donde se discutió la aceleración del proceso de revocación de mandato para 2027, moviendo la fecha que originalmente se había planteado para 2028. Esta maniobra busca mantener alguna influencia sobre las candidaturas locales para los posibles sucesores de los gobernadores.
En varios estados como Zacatecas, Campeche y Guerrero, se observa un cambio en la dinámica política interna, con colaboradores cercanos a Luisa María Alcalde ganando control y espacio. Esto ha llevado a que figuras como Layda Sansores y Alfonso Durazo pierdan influencia en la toma de decisiones dentro de la cúpula morenista.
Además, en Quintana Roo y San Luis Potosí, la presión del Partido Verde Ecologista de México para ceder candidaturas está en aumento. En tanto que en Zacatecas, el Partido del Trabajo también exige espacio para sus propios perfiles, desafiando la cláusula antinepotismo de Morena.
La propuesta que se maneja al interior de la dirigencia implica la posibilidad de adelantar la revocación al 2027, lo cual podría facilitar la flexibilización del control del partido en futuras candidaturas a gubernaturas. Esta situación plantea un nuevo escenario de poder en la política nacional, a la espera de decisiones clave que definan el futuro de Morena.