Ciudad de México. - Dentro de Morena ha cobrado fuerza la posibilidad de que se prepare la salida de Andrés Manuel López Beltrán, conocido como Andy, ante el creciente desgaste que representa su permanencia en el partido. Esta situación se complica con la inminente elección de 2030.
La inquietud surge tras la difusión de una encuesta de la firma GobernArte, que posicionó a López Beltrán como el político con el mayor nivel de rechazo en el país, generando alertas en la dirigencia morenista. Este estudio reveló un rechazo de 60.4 por ciento hacia su figura, un dato que supera la desaprobación de líderes opositores.
Internamente, se considera que su permanencia como secretario de Organización, un rol clave para el funcionamiento territorial del partido, podría ser perjudicial. Los resultados adversos de las elecciones de 2025, donde se le atribuye responsabilidad en derrotas significativas en entidades como Durango y Veracruz, han intensificado el debate sobre su continuidad.
Además, López Beltrán enfrenta críticas relacionadas con incongruencias entre su estilo de vida y el discurso de austeridad promovido por la administración actual. También hay versiones no confirmadas sobre investigaciones y posibles vínculos con redes de corrupción que han dañado la imagen del partido en la opinión pública.
La posible remoción de López Beltrán se podría interpretar como una estrategia de control de daños, más que un cambio deliberado en la estructura del partido. Este movimiento buscaría aliviar la presión actual sobre Morena y disuadir un mayor impacto negativo en el partido debido a su apellido.