Campeche, Campeche. - Layda Sansores y Ricardo Monreal se enfrentan en un tenso conflicto que expone la fractura dentro de Morena. Este enfrentamiento no solo tiene repercusiones locales, sino que también pone en riesgo la cohesión del partido antes de las elecciones de 2024, afectando la imagen de Claudia Sheinbaum.
El conflicto se avivó cuando la gobernadora Sansores criticó a Monreal por intervenir en los asuntos del estado, sugiriéndole enfocarse en sus propios problemas. Esta disputa se desencadenó tras la creciente inestabilidad política en Campeche, la cual, según Monreal, daña la reputación de Morena y de la administración de la Cuarta Transformación a nivel federal.
El enfrentamiento ha ido más allá de las acusaciones de intervención. Sansores argumentó que Monreal protege a Alejandro Moreno, líder del PRI. Además, sugirió que el diputado debería gestionar primero su propia familia antes de criticar a otros. Las tensiones evidencian una lucha interna por el liderazgo y las posiciones dentro del partido, donde ambos líderes tienen visiones distintas.
Desde inicios de febrero, se han reportado tensiones en la legislatura campechana, incluyendo alegaciones de intento de arresto contra el diputado Antonio Jiménez, lo que ha intensificado el conflicto. Sansores ha defendido su posición ante acusaciones de presión legislativa y ha reclamado la unidad dentro de su grupo político, afirmando que los desacuerdos deben resolverse internamente.
Ricardo Monreal, mientras tanto, enfatiza la importancia de la unidad en Morena y la necesidad de resolver los conflictos sin agraviarse mutuamente. Reconoce que la actual tensión interna puede tener consecuencias negativas para el partido y para la presidencia de Sheinbaum. Subraya que, con las elecciones en el horizonte, la cohesión es clave para el futuro del movimiento y el éxito de sus candidatos.