Monterrey, Nuevo León. - La tecnología ha revolucionado la maternidad moderna, haciendo que los videomonitores inteligentes, conocidos como “nanny cams”, sean cada vez más comunes entre las madres que desean estar conectadas con sus hijos a distancia. Estos dispositivos permiten observar, escuchar y comunicarse en tiempo real con los menores.
La psicóloga conductual Karla Márquez señala que estas herramientas ofrecen funciones como la reproducción de música y monitoreo de parámetros de salud, como la respiración y el ritmo cardiaco. Esto resulta especialmente útil para las madres con jornadas laborales largas, proporcionando una sensación de cercanía incluso cuando no pueden estar físicamente presentes.
Sin embargo, el análisis de especialistas revela que el uso excesivo de estas tecnologías puede traer complicaciones. El fenómeno de la "nana cibernética" se ha vuelto crítico, donde los niños pasan largas horas frente a teléfonos y tabletas. Este comportamiento puede llevar a efectos adversos, como dependencia digital y disminución de la interacción familiar.
Los expertos advierten que el entorno familiar tiene un papel crucial en este proceso. Los niños tienden a imitar las conductas de los adultos, especialmente si estos están constantemente conectados a sus dispositivos. El desarrollo cognitivo infantil se ve comprometido si no se establecen límites en el uso de la tecnología.
Los datos indican que México es uno de los países con mayor acceso a smartphones entre menores de 12 años en América Latina. Además, un estudio sugiere que el uso de pantallas por más de seis horas al día puede aumentar el riesgo de depresión en adolescentes hasta en un 70 por ciento. Clínicas especializadas también han reportado que la edad de inicio en la dependencia digital se ha reducido hasta los cuatro años.
La tecnología presenta beneficios, pero es esencial encontrar un equilibrio. Fomentar el juego y la interacción humana es fundamental para el desarrollo sano de los niños en un entorno digital creciente.