Ciudad de México, Ciudad de México. - La celebración del Día de la Candelaria ha cobrado protagonismo gracias a una figura del Niño Dios que aparece vestida con ropa de diseñador. Este estilo ‘buchón’ no solo ha llamado la atención por su originalidad, sino que también ha generado un intenso debate sobre la mezcla de la fe y la moda.
La imagen del Niño Dios está vestida con una sudadera y pantalones de marca Gucci, además de zapatos de Burberry y otros accesorios de lujo. Este conjunto, diseñado para un bebé real, tiene un valor aproximado de 15 mil pesos, sin considerar el costo de la silla de cedro en la que se exhibe. Esta presentación contrasta con la iconografía religiosa tradicional que acompaña normalmente a la figura durante la celebración.
La figura se encuentra en el negocio Creaciones Geomany, en la calle Talavera, y no está a la venta. Sus propietarios defienden su valor simbólico, pese a las críticas recibidas por la estética del atuendo. La historia del Niño Dios incluye un hecho extraordinario: una fisura en su pie que, según los dueños, producía gotas de agua. Inspirados por esta experiencia, decidieron adornar la figura con ropa de diseñador y una silla especial.
A pesar de la popularidad del Niño Dios ‘buchón’, en mercados como el Río Blanco se sigue respetando la tradición, con un fuerte apego a la simbología religiosa. Los comerciantes explican que, aunque algunos han optado por estilos modernos, la mayoría de los feligreses prefieren los modelos clásicos, relacionados con peticiones de salud o bendiciones, lo que confirma la diversidad de expresiones de fe en la ciudad.
La Candelaria, con su rica historia y costumbres, sigue siendo un campo fértil para la reinterpretación cultural. La llegada del Niño Dios vestido de lujo evidencia cómo tradiciones centenarias pueden adaptarse a las corrientes sociales y de moda, contrastando con la devoción que aún persiste entre los creyentes más conservadores.