Ginebra, Suiza. - Las normas de la Organización Internacional de Estandarización (ISO) juegan un rol crucial en la calidad, competitividad y confianza en los mercados globales. Con más de 26 mil normas y cerca de mil 500 nuevas publicadas anualmente, la ISO se compone de 175 organismos nacionales que colaboran para desarrollar normas voluntarias.
El proceso de creación de cada norma tiene un promedio de 2.5 años, variando según las necesidades de los sectores. En ámbitos tecnológicos, el tiempo suele ser menor, mientras que en áreas como dispositivos médicos se requiere mayor consenso. Estas normas no solo respaldan la calidad de productos y servicios, sino que también son referencia para las autoridades regulatorias.
Recientemente, la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) y la Asociación Civil Mujeres del Sistema de Infraestructura de la Calidad (MUSICA) celebraron un encuentro con Cristina Draghici, directora de Evaluación de la Conformidad en ISO. La reunión puso de relieve el trabajo global en la elaboración de normas internacionales y la importancia de los comités especializados.
Durante el encuentro se abordó el papel del Comité de Evaluación de la Conformidad (CASCO), encargado de establecer pautas para la certificación y verificación. Estos lineamientos aseguran que productos y servicios cumplan con estándares de calidad, generando confianza en consumidores y mercados, además de promover la igualdad de género en el sector.
La infraestructura de la calidad es fundamental para fomentar la innovación y proteger a los consumidores. La Secretaría de Economía de México, a través de su Unidad de Normatividad, también reconoce este enfoque como esencial para consolidar mercados confiables. Estas iniciativas son clave para mantener la competitividad y estándares internacionales en un mundo cada vez más interconectado.