Nueva Orleans, Luisiana. - Miles de personas disfrutaron del desfile de Mardi Gras en la emblemática avenida St. Charles, marcada por un ambiente festivo y colorido. Este evento representa el clímax y cierre de la temporada de Carnaval, ofreciendo la última oportunidad para el desenfreno antes de la Cuaresma.
Los asistentes vestían trajes en tonos verde, dorado y morado, algunos decorados con lentejuelas, mientras las bandas de música animaban el ambiente. Desde temprano, los juerguistas se apropiaron de las calles, equipados con sillas y neveras portátiles para disfrutar de un día lleno de celebración.
En medio de la fiesta, el famoso lanzamiento de "regalos" se hizo presente, con collares, dulces y otros objetos. Los cocos decorados, especialmente los del desfile Zulu, son altamente codiciados. Un participante disfrazado de cangrejo mostró su entusiasmo al atrapar uno de estos cocos brillantes, compartiendo la emoción del momento.
El ambiente no se limitó a las calles del desfile; el Barrio Francés también vibraba con alegría. Entre la multitud, se pudo ver a un hombre disfrazado de caimán azul tocando una tabla de lavar, mientras que otros disfrutaban de actuaciones en vivo. La diversidad de disfraces y la alegría compartida fueron los puntos clave que hicieron del evento una experiencia memorable.
Mardi Gras no es solo una festividad en Nueva Orleans; se celebra en todo el estado de Luisiana y en otras ciudades como Mobile y Pensacola. La tradición se enriquece con eventos únicos como el Courir de Mardi Gras, donde los participantes persiguen gallinas vivas para preparar un platillo comunitario. La alegría del Mardi Gras continúa resonando en cada rincón del estado.