La Habana, Cuba. - La Organización de las Naciones Unidas (ONU) manifestó su gran preocupación por la intensificación de la crisis socioeconómica en Cuba, un problema corroborado por el embargo energético de Estados Unidos. Esta situación afecta considerablemente los derechos humanos de la población cubana.
La portavoz de la Oficina de Derechos Humanos, Marta Hurtado, enfatizó que la crisis se ve agravada por medidas unilaterales de Estados Unidos, además de eventos climáticos extremos. Esta combinación está teniendo un impacto grave en la población, que enfrenta fuertes crisis de inflación, apagones prolongados y escasez de alimentos y medicinas.
Hurtado también realizó un llamado a los Estados miembros para que reconsideren las medidas sectoriales que afectan a la ciudadanía cubana, argumentando que las dificultades no pueden ser justificadas políticamente. Su declaración destaca la necesidad de generar un ambiente donde los derechos humanos sean respetados en todas circunstancias.
Cuba lleva más de seis años enfrentando una crisis económica profunda, exacerbada por sanciones cada vez más severas. La situación se ha complicado por el colapso del turismo y la reciente suspensión del suministro de petróleo desde Venezuela, el principal proveedor del país durante años. Este cambio se produjo tras la caída de Nicolás Maduro en una intervención militar estadounidense.
En respuesta a la crisis, el gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, envió ayuda humanitaria a la isla, con más de 800 toneladas de suministros, incluyendo leche y productos cárnicos. Además, nuevas posibilidades de asistencia se vislumbran con Rusia, que podría suministrar petróleo a Cuba en un esfuerzo humanitario, según reportes de medios rusos.