Ciudad de México. - Los organilleros, íconos del Centro Histórico, han sido oficialmente declarados Patrimonio Cultural Inmaterial. Esta resolución, publicada en la Gaceta Oficial, reconoce su labor como una manifestación cultural viva que ha perdurado por más de un siglo en la capital.
La declaración resalta la importancia de los organilleros en la transmisión de saberes y tradiciones entre generaciones, contribuyendo a la memoria histórica y la cohesión social en la metrópoli. Este oficio representa no solo una melodía que acompaña las caminatas familiares, sino el sustento y orgullo de numerosas familias en la Ciudad de México.
El organillero, con su distintivo uniforme y melodías, forma parte del tejido social desde el Porfiriato, época en la que se consolidó su presencia debido a la migración y la mezcla de influencias musicales. Actualmente, la práctica se transmite a través de generaciones, convirtiendo a estos músicos en custodios de un legado sonoro que une a diversas generaciones en los espacios públicos.
Recientemente, se celebró el IV Festival de Organilleros, donde músicos de diferentes partes del país y del extranjero se reunieron para conmemorar el decreto. Durante el evento, los organilleros recibieron copias del reconocimiento, simbolizando un respaldo institucional a su labor en un mundo digital en constante cambio.
Actualmente, la Unión de Organilleros de México cuenta con 368 miembros, de los cuales 68 son mujeres. A pesar de avanzar, el oficio enfrenta retos como la piratería, que amenaza con sustituir los organillos históricos por alternativas digitales. Sin embargo, la reciente declaratoria reafirma la importancia de preservar esta tradición familiar que forma parte integral de la identidad mexicana.