Múnich, Alemania. - El presidente de España, Pedro Sánchez, propuso un "rearme moral" durante la Conferencia de Seguridad en Múnich, mientras enfrenta crecientes polémicas sobre corrupción dentro de su administración. Su llamado se produce en un contexto de crisis bélica global.
Sánchez argumentó que el gasto en defensa de España se ha triplicado en relación al PIB, a pesar de que el país sigue rezagado en las inversiones exigidas por la OTAN. Rechazó el aumento en políticas de rearme nuclear, enfatizando que el enfoque debe centrarse en la moral y la solidaridad.
Entre las preocupaciones, se encuentran los casos de corrupción que involucran a altos funcionarios de su gobierno, incluyendo a ex ministros y asesores, mientras que familiares cercanos también están siendo investigados por delitos como prevaricación y malversación.
La intervención de Sánchez se contrastó con declaraciones de Mark Rutte, secretario general de la OTAN, quien aseguró que Estados Unidos mantendrá una fuerte presencia militar. El presidente español destacó la importancia de un ejército europeo sólido y de mejorar las instituciones globales para mantener la paz.
Sánchez concluyó su discurso abogando por un enfoque colectivo en la defensa europea y por el desarrollo de capacidades defensivas para asegurar la soberanía territorial. Insistió en la necesidad de invertir en valores de solidaridad y colaboración para evitar la carrera armamentista.