Ciudad de México, México. - A pesar de que más de 2 billones de pesos fueron destinados a Petróleos Mexicanos (Pemex) en la administración de Andrés Manuel López Obrador, las reservas petroleras del país han disminuido significativamente en los últimos seis años. Esta caída limita la posibilidad de mantener la producción de crudo en niveles actuales durante los próximos años.
Entre 2018 y 2024, las reservas de crudo Probadas, Probables y Posibles (3P) se redujeron en un 16 por ciento, pasando de 6,865 millones a 5,954 millones de barriles. Asimismo, las reservas Probadas y Probables (2P) sufrieron un retroceso del 10 por ciento y las Probadas (1P) del 8 por ciento, según datos de la Secretaría de Energía y Pemex.
Gonzalo Monroy, especialista en energía, atribuye esta reducción al abandono de la inversión en exploración y a una estrategia que prioriza la explotación de campos maduros. Los recientes descubrimientos han sido de tamaño limitado y no han logrado compensar las reservas perdidas. El último gran hallazgo fue el campo Zama, descubierto en 2017.
En el contexto de la reforma energética de 2013, se permitió la participación privada en la exploración y producción de petróleo. Sin embargo, Pemex ha reclamado parte de los recursos de Zama, lo que ha retrasado el inicio de su producción, programada ahora para 2028. A pesar de un aumento en las reservas de gas natural, la falta de inversiones necesarias limita su aprovechamiento.
Desde 2023, Pemex no ha reportado nuevos descubrimientos de crudo ni de gas natural, indicando una preocupante tendencia que podría afectar la futura producción y exportación de petróleo.