Neuquén, Neuquén. - La tensión entre el peronismo y el Movimiento Popular Neuquino (MPN) se intensifica, especialmente con la interna provocada por Oscar Parrilli. Este último genera división entre quienes apoyan a Rolando Figueroa y aquellos que lo acusan de acercarse a Javier Milei. A su vez, el MPN enfrenta sus propios retos internos, evidenciados por el grito de resistencia de sus seccionales.
El clima político se complica con la posibilidad de elecciones. Figueroa ha señalado que Mariano Gaido prefiere septiembre para votar, pero la oficialidad sugiere que las provinciales coincidirían con las nacionales en octubre de 2027. Esta incertidumbre refleja la desorganización en medio de tensiones internas y expectativas cambiantes.
En otro ámbito, el intendente de Aluminé, Diego Victoria, captó la atención tanto por su éxito en las redes sociales como por su destreza culinaria, al cocinar para su equipo. Este gesto resalta su habilidad para conectar con la comunidad, integrando sacrificios políticos y la cultura local a través de la gastronomía.
Mientras tanto, el secretario de Turismo, Sergio Schiaccitano, promueve la cocina neuquina en un evento popular, aunque generó curiosidad por no revelar la receta del "guiso chañarense". Este tipo de iniciativas subrayan la importancia de la gastronomía en la identidad cultural de la región.
Por último, el vicegobernador Pedro Pesatti se unió a las críticas contra el gobierno nacional, enfocándose en la situación de los jubilados. Este discurso, que forma parte de un contexto más amplio de tensiones provinciales y nacionales, pone de relieve los desafíos que enfrenta la administración actual.