Madrid, España. - Seis meses después de la presentación del Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no se han registrado avances significativos. Este plan, anunciado en un contexto de crisis por la entrada en prisión del exsecretario del PSOE, Santos Cerdán, tiene como objetivo afrontar prácticas corruptas dentro del partido.
El plan fue aprobado el 26 de agosto de 2025 y contiene 15 medidas específicas. La creación de una Comisión Interministerial para su seguimiento, bajo el Ministerio de Hacienda dirigido por María Jesús Montero, fue parte de las decisiones tomadas en la misma sesión. Sin embargo, las reformas necesarias, como la modificación de la Ley de financiación de los partidos, no se han implementado.
Sánchez, en una reciente rendición de cuentas, afirmó que se habían puesto en marcha 13 de las 15 medidas del plan, aunque muchas de estas ya existían previamente y no representan un avance real en la iniciativa. El foco del plan incluye prevenir la corrupción, proteger a denunciantes y recuperar activos, pero las respuestas concretas han sido limitadas hasta la fecha.
La creación de la Agencia Independiente de Integridad Pública, encargada de coordinar y supervisar el desarrollo de este plan, aún no ha comenzado. Esta situación es preocupante, ya que el Gobierno se comprometió a evaluar los avances a los 12 y 24 meses de la activación del plan, y hasta ahora han transcurrido seis meses sin resultados visibles.
Esta falta de progreso ocurre en medio de una investigativa judicial sobre los pagos en efectivo dentro del PSOE, lo que genera dudas sobre la credibilidad del Ejecutivo. El compromiso de Sánchez de restaurar la honorabilidad de su administración se enfrenta a un panorama complicado, marcado por la necesidad de acciones efectivas y plazos que se están agotando.