Trenton, Nueva Jersey. - La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, rompió su silencio al admitir que fue manipulada por Jeffrey Epstein. Durante una entrevista con NRK, la miembro de la realeza expresó su arrepentimiento por no investigar adecuadamente los antecedentes del financiero, con quien mantuvo una relación entre 2011 y 2014.
La relevancia del caso aumentó con la publicación de archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos que revelaron correos electrónicos y estancias de la princesa en propiedades de Epstein en Florida. Mette-Marit reconoció haber permanecido en la residencia de Palm Beach en 2013, durante un encuentro organizado por un amigo en común.
Los registros indican que la relación no fue reportada al palacio ni al Ministerio de Asuntos Exteriores. "Es increíblemente importante para mí asumir la responsabilidad por no haber investigado sus antecedentes con más detenimiento", comentó la princesa de 52 años. Durante su última estancia, recordó un incidente preocupante que la llevó a comunicarse con su esposo, el príncipe Haakon, para expresar su inseguridad sobre la situación.
Mette-Marit es conocida por su papel activo en asuntos públicos, y el contexto de este caso podría tener implicaciones más amplias sobre la transparencia en la realeza. La princesa ha resaltado la importancia de aprender de esta experiencia y el compromiso de ser más cautelosa en futuras relaciones.
La reciente revelación podría afectar no solo su imagen, sino también la percepción pública sobre la realeza noruega en su conjunto.