Barcelona, España. - Durante la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, líderes de varios países, incluidos Brasil, México y España, plantearon la necesidad urgente de reformar las Naciones Unidas. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, enfatizó que la ONU no puede permanecer en silencio ante el contexto global actual.
El encuentro, encabezado por Lula y el presidente español, Pedro Sánchez, reunió a mandatarios y representantes de naciones progresistas. Sánchez instó a la acción global para proteger los principios democráticos frente a ataques reiterados al derecho internacional. Destacó que la comunidad internacional tiene la responsabilidad de defender la democracia y diseñar un nuevo enfoque ante la crisis global.
Sánchez y el expresidente chileno Gabriel Boric sugirieron que, por primera vez, una mujer lidere la ONU en sustitución de António Guterres. Desde Sudáfrica, el presidente Cyril Ramaphosa enfatizó la inclusión de países africanos en el Consejo de Seguridad, vital para una representación más equitativa en decisiones globales.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, propuso destinar el 10% del gasto mundial en armamento a programas de reforestación. Su declaración, “en vez de sembrar guerra, sembremos paz”, subraya la urgencia de priorizar iniciativas que favorezcan la sostenibilidad y la paz.
Lula criticó la falta de representatividad de la ONU y la tendencia hacia decisiones unilaterales en el consejo de seguridad. Resaltó la importancia de discutir cómo las acciones de algunos países impactan la estabilidad mundial y rechazó la imposición de reglas por parte de líderes individuales.
Los líderes también manifestaron su apoyo a la soberanía de Cuba, rechazando cualquier intervención militar. La próxima Cumbre en Defensa de la Democracia se celebrará en 2027, con México como posible sede, enfocándose en una economía que priorice el bienestar de los ciudadanos.