Chetumal, Quintana Roo. - La posible designación de Rafael Marín como delegado de Programas para el Bienestar en Quintana Roo, transformándose en "Superdelegado", representa un importante movimiento estratégico en el actual panorama político. Su llegada al cargo se debe al apoyo de Claudia Sheinbaum Pardo, lo que lo coloca en una posición privilegiada en la búsqueda de la candidatura de Morena para la gubernatura.
Marín sería un candidato independiente con la capacidad de desplegarse a lo largo del estado, aprovechando los programas federales para fortalecer su imagen. Su gestión exitosa en aduanas ha sido reconocida, con una recaudación histórica y mejoras en fiscalización, lo que lo presenta como un operador eficaz y alejado de prácticas corruptas.
Históricamente, Marín es considerado uno de los fundadores de Morena en la región, lo que le brinda un sólido respaldo dentro del movimiento. Su enfoque ha sido el de recuperar la esencia del partido, en contraste con los estilos de sus rivales, como Gino Segura, cuyas estrategias en redes sociales han sido consideradas poco efectivas y desvinculadas de la base militante.
El entorno político se complica con la posibilidad de una mujer surgiendo como contendiente en la carrera por la gubernatura. Ana Paty Peralta o Estefanía Mercado podrían ser apuestas viables ante lo que podría convertirse en un enfrentamiento entre Marín y Segura, donde ambos podrían verse debilitados.
El futuro de la reforma electoral también se encuentra en la mesa, ya que la aprobación de la misma podría influir en la dinámica del poder en quintana-roo/">Quintana Roo. Este proceso se desarrollará en un escenario donde Claudia Sheinbaum y su administración juegan un rol decisivo.