La Habana, Cuba. - Estados Unidos imputó a Raúl Castro por su presunto papel en el caso Hermanos al Rescate, generando tensiones entre Washington y La Habana. El presidente Miguel Díaz-Canel denunció esta acción como una "provocación política" y afirmó que carece de legitimidad.
Los cargos contra Castro están relacionados con el derribo de dos avionetas civiles en 1996, operaciones que causaron muertes de exiliados cubanos. La acusación fue recibida con una fuerte condena del Gobierno cubano, el cual sostiene que las acciones estadounidenses no tienen sustento jurídico.
Hasta el momento, líderes latinoamericanos, como Lula da Silva, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, no han comentado sobre la imputación. El silencio también se extiende a potencias aliadas de Cuba, como China y Rusia, que no han emitido pronunciamientos directos respecto a esta situación.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP) fue una de las primeras en expresar apoyo a Castro y a Díaz-Canel, defendiendo la soberanía de Cuba. No obstante, fuera de este bloque, la respuesta de otros mandatarios latinos ha sido escasa y sin declaraciones contundentes.
El caso Hermanos al Rescate representa un tema sensible en las relaciones entre Cuba y exiliados cubanos en Miami. Aunque el contexto es complejo y lleno de historial, la imputación contra Castro reaviva tensiones antiguas que aún persisten entre Cuba y Estados Unidos.