Ciudad de México, México. - La reforma electoral ha sido aprobada en el Senado con 87 votos a favor y 41 en contra. La iniciativa ahora se dirige a la Cámara de Diputados para su análisis en comisiones. De obtener apoyo, sería un hito en la democracia mexicana.
La reforma se enfoca en distorsiones presentes en la norma electoral. Aborda aspectos como el gasto excesivo de la burocracia, la alta remuneración de la burocracia electoral y el nepotismo en posiciones de elección popular.
El dispendio en los Congresos estatales ha generado un alto costo para la sociedad. Legisladores disfrutan de privilegios desmesurados, incluyendo sueldos elevados, bonos y hasta seguridad privada, mientras sus niveles de productividad son cuestionables.
La reforma también busca limitar los sueldos de la burocracia electoral para evitar que sobrepasen el salario de la Presidenta de México. Se propone prohibir seguros de gastos médicos y pensiones pagadas con fondos públicos. Asimismo, se incluyen medidas para erradicar el nepotismo en cargos de elección popular.
Uno de los aspectos que no se aprobó fue la reforma del artículo 35, que permitía la revocación de mandato en elecciones intermedias. Esta propuesta fue rechazada por ser vista como excesiva y una distorsión del ejercicio democrático. Este rechazo abre la puerta a nuevos equilibrios, afectando las alianzas entre el PT y Morena.
La reforma electoral aprobada busca atender las demandas de la población para eliminar excesos en la democracia. Ahora, se espera que la Cámara de Diputados y los Congresos Estatales se posicionen sobre esta iniciativa. La respuesta a esta reforma marcará un punto determinante en el escenario político.