Mérida, Yucatán. - La regidora Berenice Rivera, del Partido del Trabajo (PT), desató la controversia al responder con sarcasmo a las críticas por su auto de lujo, un Ford Mustang valuado en más de un millón de pesos. Los comentarios resaltan la incongruencia entre su estilo de vida y los principios de austeridad que su partido promueve.
La polémica surgió cuando publicaciones en redes sociales mostraron a Rivera utilizando el vehículo deportivo, lo que generó reproches sobre su compromiso con la "Austeridad Republicana". En lugar de justificar la elección de su automóvil, la regidora optó por una burla, invitando a los ciudadanos a contactarla si necesitaban transporte al Ayuntamiento.
Su mensaje, considerado por algunos como una "cachetada con guante blanco", desafía directamente la ideología de su propio partido. El PT ha abogado por la vida sencilla de servidores públicos, pero el ostentoso automóvil de Rivera contrasta con el mensaje de igualdad social.
Hasta ahora, el partido no ha emitido una declaración sobre la polémica generada por la regidora. La respuesta de Rivera ha encendido un fuerte debate en las redes sociales, donde muchos opinan que su humor revela una falta de seriedad ante cuestionamientos sobre ética y transparencia en la política.
La situación plantea interrogantes sobre los próximos pasos del PT en relación con la imagen pública de sus representantes y su compromiso con los principios que defienden. Sin duda, la respuesta de Rivera ha generado más discusión sobre el papel de los servidores públicos y su comportamiento ante la crítica ciudadana.