Mérida, Yucatán. - El Dr. Hilario Leoncio Vélez Merino presentó su renuncia como director, alegando una "estructura viciada" en la institución y acusando a un grupo de docentes de sabotear su gestión. En su declaración, afirmó que su intento por sanear la escuela provocó fuertes reacciones en su contra.
El exdirector menciona que el alumnado ha sido utilizado como escudo por maestros que promueven el ausentismo y la simulación académica. Esta postura ha sido refutada por la comunidad estudiantil, que sostiene que la carta no aborda los verdaderos motivos de su renuncia, reclamando un trato prepotente y agresivo por parte del mismo Vélez Merino.
Una estudiante, portavoz del movimiento, indicó que los problemas que el exdirectivo atribuye a factores externos también fueron generados por su gestión. Según afirmaciones de los alumnos, la falta de gobernanza y el deterioro del clima institucional son consecuencia de su administración. Esto pone en entredicho la narrativa del exdirector sobre sus razones para dejar el cargo.
Mientras que Vélez Merino resalta irregularidades como la corrupción en plazas y la omisión curricular, la respuesta de los manifestantes es clara: consideran que su carta es una estrategia de victimización. Para ellos, la llegada de la psicóloga Mónica Arceo representa un cambio positivo y el fin de un periodo de hostilidad en la institución.
La tensión en la comunidad educativa sigue latente, y los estudiantes están atentos a los cambios que se avecinan tras la renuncia. Esto podría marcar un nuevo rumbo en la gestión académica, en un contexto de críticas y demandas de mejora.