Ciudad de México, México. - Las restricciones a las plataformas de transporte por aplicación en los aeropuertos de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey plantean desafíos significativos para aficionados que asistirán a la Copa del Mundo. A menos de 70 días de la inauguración del torneo, el tráfico sigue siendo un problema persistente.
El Aeropuerto Internacional de Ciudad de México maneja anualmente más de 45 millones de viajeros, mientras que Guadalajara y Monterrey movilizan alrededor de 17 y 13 millones, respectivamente. Con la llegada prevista de cinco millones de aficionados por parte del Gobierno y la FIFA, la presión sobre el transporte público y privado se intensifica notablemente.
En Guadalajara, la situación es más crítica. Los pasajeros que llegan al Aeropuerto enfrentan un ambiente confuso, donde conductores informales ofrecen viajes fuera de la aplicación. Aunque presentan documentación y aseguran ser seguros, los servicios no autorizados aumentan el riesgo para los viajeros. Los taxis autorizados cobran tarifas elevadas, generando un entorno de incertidumbre.
En Monterrey, la demora en la llegada de autos por aplicación ha aumentado, generando frustración entre los usuarios. Un chofer de Uber señala que, a pesar de una resolución judicial que permitiría su operación, la Guardia Nacional continúa revisando y multando vehículos. Esta situación, junto a eventos como el festival Tecate Pa’l Norte, intensifica la demanda de transporte en la región.
Los taxistas en Ciudad de México han negociado con las autoridades, mientras los desafíos persisten en otros aeropuertos. Sin una solución inmediata a la vista, se anticipa que la movilidad seguirá siendo una preocupación clave para millones de aficionados durante el torneo.