Monterrey, Nuevo León. - Vecinos del centro de Monterrey han elevado su voz de protesta por el ruido excesivo generado por múltiples construcciones en la área. La situación se ha vuelto insostenible debido a que las actividades se extienden desde la madrugada hasta altas horas de la noche, afectando la calidad de vida de los residentes.
La ciudad experimenta un notable auge inmobiliario, con más de 50 edificios en desarrollo, posicionándola como líder en construcción de rascacielos en México. Sin embargo, este crecimiento urbanístico conlleva retos significativos, incluyendo el impacto ambiental y el aumento del tráfico. Los vecinos han reportado niveles de ruido que superan los límites permitidos, generando preocupación por su bienestar.
Juan Antonio Martínez, un residente de la zona, compartió su experiencia al aguantar ruidos constantes desde las 4 de la mañana. Los ruidos no solo afectan el descanso, sino que también han incrementado los problemas de salud auditiva entre los habitantes. La maquinaria pesada utilizada en las obras está generando niveles de ruido que sobrepasan los 55 decibeles, estipulados como máximo durante el día.
Además de la contaminación auditiva, los vecinos, como Gloria Guerrero y Francisco Ortiz, han señalado que las vibraciones de la maquinaria han causado daños en sus hogares, acumulando además polvo y residuos molestos. Aseguran que la calidad de sus alimentos se ve comprometida, al tener que comer en espacios cerrados para evitar la contaminación.
El 7 de septiembre de 2022, el Congreso de Nuevo León aprobó modificaciones a la Ley Ambiental para regular el ruido en zonas habitacionales. Sin embargo, la continua violación de estas normas ha dejado a los residentes frustrados y exigen que se realicen acciones efectivas para mitigar el impacto del ruido y el polvo en su comunidad.