Ciudad del Vaticano. - En la Capilla Paulina, Erik Varden, obispo noruego y fraile trapense, lidera meditaciones centradas en San Bernardo de Claraval. Este enfoque espiritual se realiza en el contexto del 550 aniversario de la muerte de Miguel Ángel.
La semana de reflexiones se ha desplazado al Vaticano, una modificación introducida por el Papa León XIV. Historias pasadas incluyen retiros en Ariccia, donde el Papa Francisco y los cardenales se reunían por siete días. Ahora, la curia se encuentra en la cuna del arte renacentista, resonando con la obra de Miguel Ángel.
Varden enfatiza la figura de San Bernardo como un modelo de humildad y conversión. En sus enseñanzas, se considera un defensor de la pobreza evangélica y un gran pensador del siglo XII. Su enfoque busca guiar a los participantes en un proceso de transformación espiritual centrándose en el amor de Dios.
Durante las meditaciones, se abordan temas como la búsqueda de la verdad y la comunión con Dios. Bernardo, en sus escritos, identifica cuatro pasos esenciales para encontrar el amor divino, comenzando con el amor a sí mismo y culminando en un amor dirigido exclusivamente hacia Dios.
Las charlas se extienden hasta el 27 de febrero, con sesiones matutinas y vespertinas programadas. Cada día se introducen diferentes temas para promover una reflexión más profunda sobre la fe y la esperanza en tiempos desafiantes.