Ciudad de México. - La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió una carta al primer ministro de Corea del Sur solicitando más fechas para los conciertos de BTS en México, que han despertado un gran interés entre los jóvenes. Esta petición se produce tras el agotamiento récord de boletos en menos de 40 minutos.
Con una demanda de 1.1 millones de personas para 150,000 boletos en tres conciertos programados para mayo de 2026, la situación refleja el impacto cultural del K-Pop en México. A pesar de que BTS no está involucrado directamente en la película “K-Pop Demon Hunters”, su éxito ha influido notablemente en esta ola cultural.
Sheinbaum consideró la llegada de BTS como una “petición histórica” de la juventud mexicana, lo que implica una conexión con la generación Z, que ha mostrado cierto descontento con la administración actual. Sin embargo, la carta se centra en la industria del entretenimiento en lugar de temas comerciales pendientes entre México y Corea del Sur.
El primer ministro Kim Min-seok seguramente esperaba un intercambio relacionado con inversiones o aranceles. México ha tenido relaciones tensas con grandes empresas coreanas, y se esperaba que la comunicación se centrara en esos temas debido a los aranceles impuestos que afectan a empresas como Kia y Samsung. Sin embargo, la solicitud de Sheinbaum plantea interrogantes respecto a la priorización de cuestiones culturales sobre problemas comerciales urgentes.
La situación refleja la creciente importancia del K-Pop en la cultura juvenil y el uso político que se le puede dar. En épocas de incertidumbre política, la gestión de la cultura popular puede ser vista como una estrategia de la administración para conectar con una base de votantes más joven y diversa.