Zihuatanejo, Guerrero. - El biólogo Pablo Mendizábal Reyes descartó que el aumento aparente de cocodrilos en zonas turísticas de Zihuatanejo sea debido a un crecimiento poblacional. Afirmó que esta situación es consecuencia de la reducción de su hábitat por la temporada de sequía.
En su explicación, Mendizábal señaló que entre marzo y mayo los niveles de ríos y lagunas disminuyen drásticamente, lo que obliga a los cocodrilos a concentrarse en áreas más bajas cercanas al mar. Esto incrementa la posibilidad de encuentros con humanos, generando la percepción de sobrepoblación.
El biólogo resaltó la necesidad de realizar un censo formal, ya que actualmente no hay evidencia científica que demuestre un aumento desmedido en la población de cocodrilos en la región. Un censo permitiría obtener datos más precisos sobre su distribución y comportamiento.
Además, destacó la importancia de la señalización adecuada en zonas de riesgo y la prohibición de alimentar a los cocodrilos. Estas prácticas son esenciales para evitar ataques y preservar el comportamiento natural de la especie, sobre todo en áreas de anidación.
Mendizábal propuso la creación de una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) para promover la conservación y el turismo responsable. Esta estrategia busca asegurar la coexistencia entre los cocodrilos y las actividades humanas, beneficiando tanto a la especie como a la comunidad.