Groenlandia. - El Gobierno de Suecia ha oficializado el fin de su misión exploratoria en Groenlandia, ordenando el regreso inmediato de sus oficiales del Ejército. Esta decisión se produce tras una semana de reconocimiento en el territorio autónomo danés, un área que ha adquirido relevancia en el contexto de disputas globales sobre el control del Ártico.
La vicealmirante Ewa Skoog Haslum, jefa de operaciones de las Fuerzas Armadas Suecas, destacó que esta retirada no representa una claudicación ante demandas externas. Suecia mantiene su compromiso con la seguridad del Ártico, lo que da paso a la fase de planificación para futuras maniobras denominadas “Resistencia Ártica”.
La retirada sueca se produce en un contexto de creciente tensión diplomática con Estados Unidos. El presidente Donald Trump ha amenazado con imponer aranceles a naciones europeas, incluyendo el Reino Unido y Alemania, en respuesta al envío de tropas al Ártico. Trump ha expresado su interés en comprar Groenlandia, argumentando que la seguridad nacional de EE. UU. está en juego en la región.
“Abandonamos el lugar, pero no nuestro compromiso. El siguiente paso es estudiar la información recogida y empezar a planear las próximas maniobras”, afirmó la vicealmirante Skoog Haslum en un comunicado. Este repliegue es parte de una estrategia más amplia de los países europeos para validar su presencia en Groenlandia sin recurrir a un despliegue militar completo.
Mientras tanto, Alemania y Noruega también han concluido sus misiones en Groenlandia, bajo el liderazgo de Dinamarca, buscando reforzar la soberanía europea ante el interés de EE. UU. por la isla. A pesar de las presiones comerciales de Washington, las naciones del norte de Europa parecen decididas a preservar su influencia en el Ártico.