León, Guanajuato. - Susana García, restauradora de imágenes religiosas en León, se dedica a devolver el brillo a los Niños Dios. Su taller se ha convertido en un punto de referencia para aquellos que buscan revivir recuerdos y tradiciones familiares a través de estas figuras.
Con más de 20 años de experiencia, su pasión por la restauración nació cuando, en su infancia, comenzó a arreglar sus propias figuras. Era común que sus clientes regresaran para pedirle ayuda, eligiendo su trabajo por encima del de otros. Este interés la llevó a abrir su propio taller sobre el bulevar Hilario Medina, donde cada diciembre recibe decenas de encargos.
Durante el último mes de diciembre, Susana restauró aproximadamente 200 figuras, enfrentándose a niveles de complejidad variados en cada trabajo. Algunas figuras requieren solo unas horas de atención, mientras que otras pueden tomar hasta 15 días para quedar listas. Su labor no se detiene con las festividades, ya que en enero recibe a leoneses que preparan sus imágenes para el Día de la Candelaria.
El proceso de restauración implica un cuidado minucioso, especialmente en respetar el valor sentimental de cada pieza. Los clientes a menudo solicitan mantener los colores originales, lo que plantea un desafío para Susana. Además, su hija colabora en el taller, encargándose de los detalles decorativos, asegurando que cada figura recupere su esencia.
Así, cada invierno, Susana García no solo trabaja para restaurar imágenes, sino que también revitaliza recuerdos y tradiciones que han pasado de generación en generación, reafirmando su compromiso con la cultura y la fe de su comunidad.