Santiago, Chile. - Tamara Ramírez, diputada electa por el Partido de la Gente (PDG), anunció su decisión de retirarse de las negociaciones con la derecha en la Cámara. La decisión responde a la falta de acuerdo en los mínimos comunes solicitados por su colectividad, buscando un mejor acercamiento con la izquierda.
Ramírez asumirá su cargo el 11 de marzo de 2026, representando a un electorado que, según ella, se siente olvidado por la política tradicional. Denuncia que la Unión Demócrata Independiente (UDI) es "impopular" y carece de un enfoque democrático adecuado, aunque aclara que esta percepción no fue el motivo de su salida de la mesa de diálogo.
El PDG llega al Congreso con mayor representación, contando con catorce diputados. La diputada recalca la importancia de ser una fuerza política significativa y no un simple actor bisagra. La colectividad tiene la misión de conectar eficientemente con la ciudadanía y asegurar el equilibrio que el Congreso necesita.
A pesar de su experiencia pasada con la pérdida de seis diputados, Ramírez afirma que el PDG ahora cuenta con la madurez y unidad necesarias para evitar el individualismo que afectó a la bancada anterior. La importancia de mantener la disciplina y cohesión es clave para su futuro en la Cámara.
Ramírez también menciona que Franco Parisi, líder del PDG, tiene un rol activo en la coordinación del grupo a pesar de no residir actualmente en Chile. La diputada subraya que la colectividad no es un partido bisagra, sino que actúa como un partido balanza que busca influir en la política nacional y promover el bienestar de la ciudadanía.